Introducción

 

 

¿Qué es?
 

El Seguro de Construcción de ASEFA, pertenece a la familia de los llamados seguros todo riesgo: todo lo que no está expresamente excluido está cubierto.

El origen de este seguro es relativamente reciente. En el año 1929, con motivo de la construcción del puente Lambeth sobre el Támesis, se suscribió por primera vez un seguro que cubría los riesgos inherentes a la actividad constructora. El fuerte proceso de reconstrucción que siguió a la Primera Guerra Mundial supuso la consolidación de este seguro, que ha visto aumentar su interés con la continua aparición de nuevos materiales, nuevas técnicas constructivas, nuevos tipos de construcciones, prefabricados, incremento de materiales plásticos, etc.; todo lo cual ha supuesto la aparición de nuevos riesgos o la agravación de los tradicionales.

 
 
¿Por qué se contrata este seguro?
 

La razón de ser de este producto se encuentra en la existencia cierta de una gran variedad de riesgos que se presentan en la ejecución de cualquier obra.

Estos riesgos, aleatorios, pueden acarrear daños cuya reparación afecte al desarrollo previsto de la obra, tanto en su presupuesto como en su programa.

Un retraso en la fecha terminación puede también representar, por supuesto, una afección económica.

La cuantía de los posibles daños no puede estimarse a priori, debido precisamente al carácter aleatorio del riesgo.

Lo que sí puede cuantificarse a priori es el coste del seguro, es decir, la cuantía que supone la transferencia del riesgo a ASEFA, que será la Entidad que lo soporte.

 
 
Modalidades de póliza
 

Existen dos tipos:

1) Póliza por obra: Cubre una obra determinada.

2) Póliza abierta: Cubre todas las obras que realiza el Asegurado siempre que se encuentren dentro de unos parámetros acordados previamente con el Asegurador.

Cuando existe dentro del programa constructivo la posibilidad de establecer criterios de uniformidad de riesgos, es posible el establecimiento de un marco de coberturas prefijadas e incluso una tabla de primas aplicables dentro del marco de la Póliza abierta.

Un contrato de este tipo se justifica por las ventajas que ofrece tanto al Asegurado como al Asegurador:


· Conocimiento previo del coste del seguro, para cada obra, que permite incluirlo en sus presupuestos.

· Conocimiento previo de las condiciones de cobertura.

· Ahorro de trabajo administrativo y técnico.

· Ahorro de costes de seguro por volumen.